Ganamos tanto dinero mensualmente, trabajamos muy
duro, llegamos a nuestra casa y en el buzón del correo aparecen esos papeles
que tanto tememos… Cuentas por pagar…
Es aburrido estar en mi trabajo, paso diez horas al
día solo para que, al recibir mi cheque de pago, lo que me queda, después de
pagar mis cuentas, sean aún más deudas. Lo curioso es que este mismo día me
acaban de despedir y no sé cómo pagar lo que debo.
















